Lectio Divina

LA LECTIO DIVINA,
lectura orante de la Biblia

La llamada «lectio divina» es un método de lectura orante de la Biblia muy apreciado en la tradición monástica, y cuya recuperación puede enriquecer hoy la vida espiritual de muchas personas. Consiste en una lectura meditada de la Biblia, orientada directamente a suscitar el encuentro con Dios a través de la oración y la contemplación: una lectura atenta, meditada, orada, vivificante, interior. Por estar orientada a esto, requiere un lugar silencioso que favorezca el recogimiento, la reflexión y la oración, y una hora propicia, de sosiego, como las del atardecer o el inicio de la noche.

La lectio divina se basa en el hecho de que la Biblia es un libro vivo en el que Dios está presente y habla; por la acción fecunda del Espíritu, la lectura bíblica se convierte en un encuentro real con Dios; toda la Biblia converge en Cristo y, por eso, leer la Escritura es salir al encuentro de Jesucristo. Aunque se trata de un único ejercicio espiritual, se pueden distinguir diferentes momentos.

Ciclo A

Mediante la revelación divina quiso Dios manifestarse a Sí mismo y los eternos decretos de su voluntad acerca de la salvación de los hombres, «para comunicarles los bienes divinos, que superan totalmente la comprensión de la inteligencia humana».

Ciclo B

Cuando Dios revela hay que prestarle «la obediencia de la fe», por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios prestando «a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad», y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por Él.

Ciclo C

La Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia están entrelazados y unidos de tal forma que no tiene consistencia el uno sin el otro, y que, juntos, cada uno a su modo, bajo la acción del Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las almas.