TIEMPO ORDINARIO
VI DOMINGO (Ciclo C)

Andrés Huertas

Instituto Secular Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote



  1.- EL CAMINO

  " ... Bendito quien confía en el Señor.... Será un árbol plantado junto al agua.... " (Jer 17, 5-8).
  " ... Si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido ... " (1 Cor 15, 12.16-20).

        SÍMBOLOS
San Francisco de Asis
    • Tau Franciscana
    • Imagen de San Francisco
  2.- PALABRA
(Lc 6, 17-26). Jesús anuncia el Reino con estilo profético, marcando el contraste salvador frente a la corrupción idolátrica. El discípulo ya sabe el camino.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (Lc 6, 17-26)
La gente sigue a Jesús. Curaciones (Lc 6, 17-19)
Mc 3 7-12; Mt 4 24-25; Mc 6 56
Bienaventuranzas y amenazas (Lc 6, 20-26)
Mt 5 1-12
Mt 23 30-31; Lc 13 34; Sant 5 1; Is 5 8-25

       17 Bajando después con ellos, se detuvo en un llano donde estaban muchos de sus discípulos y un gran gentío, de toda Judea y Jerusalén, y del litoral de Tiro y Sidón, 18 que habían venido para escucharle y para que los curara de sus enfermedades. Los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados; 19 y toda la gente quería tocarle, porque salía de él una fuerza que curaba a todos.
       20 Entonces Jesús, mirando a sus discípulos, se puso a decir:
           Dichosos los pobres,
           porque vuestro es el reino de Dios.
       21 Dichosos los que ahora tenéis hambre,
           porque Dios os saciará.
           Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.
       22 Dichosos seréis cuando los hombres os odien, y cuando os excluyan, os injurien y maldigan vuestro nombre a causa del Hijo del hombre. 23 Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo; que lo mismo hacían sus antepasados con los profetas.
       24 En cambio,
           ¡Ay de vosotros, los ricos,
           porque ya habéis recibido vuestro consuelo!
       25 ¡Ay de vosotros los que ahora estáis satisfechos,
           porque tendréis hambre!
           ¡Ay de vosotros los que ahora reís,
           porque gemiréis y lloraréis!
       26 ¡Ay, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros, que lo mismo hacían sus antepasados con los falsos profetas!
                         
        COMENTARIO
 
       En este texto Lucas nos presenta el marco y el auditorio del "sermón de la llanura". Se encuentran ante él sus discípulos y un gran gentío de manera que el alcance y significado de todo lo que viene después no es restrictivamente "eclesiástico", sino claramente evangelizador.
       Se inicia con este texto el "sermón de la llanura", llamado así para distinguirlo del sermón de la montaña de Mt 5-7. Varios temas son comunes a los dos, aunque Mateo incluye materiales que a veces en Lucas aparecen en otros contextos. Mateo sitúa esta larga predicación de Jesús en la montaña debido a su interés por releer la figura de Jesús a la luz de la de Moisés en el Sinaí, mientras que Lucas la pone en una llanura, pues para él la montaña es lugar de visión (transfiguración) y oración, donde siempre está solo o con algunos discípulos más cercanos (Lc 9 28). Sin embargo, el acercamiento al tema del Sinaí no está del todo olvidado en Lucas. Como Moisés, bajando de la montaña, Jesús se encuentra también con el pueblo que ha venido a escucharle y sentir "físicamente" su salvación (Ex 32 1.7; 34 30). Y el poder de Dios, que estaba en Jesús (Lc 5 17), cura incluso aquellos que sólo le han tocado (Lc 8 46). Por último, la misma diversidad de sus oyentes es una imagen de la Iglesia futura, con lo que las palabras de este discurso de Jesús adquieren plena actualidad cada vez que las escuchamos comunitariamente como un mensaje dirigido a todos y cada uno de nosotros. Este carácter exhortativo del discurso lucano queda acentuado por el cambio de la forma impersonal de Mateo a la personal ("vosotros") que domina todo el "sermón de la llanura".
       Al igual que Mateo, Lucas inicia su "sermón de la llanura" con las bienaventuranzas. En Luchas hay cuatro, que encuentran sus equivalentes entre las nueves de Mt 5 1-12. Las de Luchas, sin embargo, se refieren a situaciones concretas, mientras que Mateo describe más bien actitudes del hombre justo. Mateo ha acentuado la dimensión exhortativa, mientras que el carácter social de Lucas refleja su interés por los pobres y la presencia actual (ahora) del reino en la predicación y la acción de Jesús. Pero además, las bienaventuranzas de Lucas desestabilizan la escala de valores que predomina entre los hombres. La salvación de Jesús aporta una nueva comprensión de la existencia muy distinta de la predominante en nuestro mundo.
       Los destinatarios de estas bienaventuranzas o anuncios salvíficos son los pobres, ya que los que tienen hambre, los que lloran o los que son perseguidos corresponden a situaciones concretas que ellos viven.

El mensaje del Nuevo Testamento
Luis F. García-Viana
Casa de la Biblia
                         
  3.- RESUENA LA PALABRA
 
  • Para muchos la línea que define al creyente del no creyente pasa por la aceptación o rechazo de una "lista de dogmas"; lo que creo o que no creo. En realidad lo que determina nuestra fe es la opción existencial que se elige o la orientación fundamental de la propia vida.
    • Tanto el creyente como el ateo tienen fe: unos nos adherimos a Dios y ponemos en Él nuestras esperanzas, otros creen en sí mismos o en el dinero, o en su inteligencia.
    • La contraposición que nos plantea San Lucas entre indigencia, sufrimiento, llanto y persecución frente a la abundancia y la despreocupación nos define lo que verdaderamente cuenta: no la situación en sí misma sino la actitud interior de la persona que espera todo de Dios.
    • Los pobres, los que sufren, los atribulados son felices porque Dios está de su parte, es su protector y defensor.
 
 
  • Los "ayes" que se escuchan en la segunda parte de las bienaventuranzas de San Lucas no son maldiciones, son "lamentos de compasión" por esa escala de valores falsa, por esas miopías, esos intereses; por haber caído prisionero de su propio egoísmo.
    Las bienaventuranzas lucanas nos ponen en la pista de la verdadera felicidad: Dios es nuestra riqueza, con Él todo pasa a un segundo plano....
 
 
        MEDITACIÓN, ORACIÓN DE QUIETUD
        Mantras
   
  • " Venga a nosotros tu Reino "
  • " Dios mío, mi Rey "
  • " Sáname, Señor "
 
                         
        PARA LA REFLEXIÓN Y VIVENCIA
  • ¿Hacia dónde tengo orientada mi búsqueda de la felicidad?
    • ¿Por qué camino voy?
    • ¿La busco fuera, en las cosas, o dentro?
    • ¿Qué significado tienen para mí las personas?
    • ¿Qué lugar ocupan en mi vida los pobres, los sufridos, los menesterosos?
 
  • ¿Buscas medios para los demás o para ti?
    • ¿Qué provocan en ti los medios que utilizas y las posibilidades que tienes?
    • ¿Miras con amor al menesteroso y al que sufre?
 
                         
  4.- PARA EL DIÁLOGO Y LA EXPERIENCIA
  • Podríamos dialogar sobre el último versículo del texto:
  •       - "¡Ay, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros, que lo mismo hacían sus antepasados con los falsos profetas! (v.26).  

  • Podemos confrontarlo con el versículo 22 del texto.
    • ¿Dónde nos encontramos los cristianos en un contexto de la sociedad actual?
    • ¿Qué valoración se hace de nosotros?
    • ¿Qué provoca críticas o persecución?
    • ¿Qué provoca alabanzas y adhesiones?
 
 

Podemos concluir orando con el Salmo 5 del Diurnal

Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío.

A ti te suplico, Señor;
por la mañana escucharás mi voz,
por la mañana te expongo mi causa,
y me quedo aguardando.

Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.

Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia.

9Señor, guíame con tu justicia,
porque tengo enemigos;
alláname tu camino.

En su boca no hay sinceridad,
su corazón es perverso;
su garganta es un sepulcro abierto,
mientras halagan con la lengua.

Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre.

Porque tú, Señor, bendices al justo,
y como un escudo lo rodea tu favor.

                       


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