TIEMPO DE NAVIDAD
EPIFANÍA DEL SEÑOR (Ciclo C)

Andrés Huertas

Instituto Secular Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote



  1.- LUZ PARA TODOS

  " ...Tus hijos llegan de lejos ... " (Is 60, 1-6).
  " ... También los gentiles son coherederos .... y partícipes de la promesa en Jesucristo... " (Ef, 3, 2-3. 5-6).

        SÍMBOLOS
los tres Reyes adorando al niño Jesús
    • Gran luz -Estrella-
    • Belén.
    • Tres Reyes.
  2.- PALABRA

(Mt 2, 1-12). Los lejanos se encuentran con Jesús. Atentos al signo del cielo; son los primeros en adorar lo pequeño, lo escondido, lo pobre: Dios con nosotros.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (Mt 2, 1-12)

       1 Jesús nació en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes.
       Entonces, unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén 2 preguntando:
       - "¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo".
       3 Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y todo Jerusalén con él; 4 convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
       5 Ellos le contestaron:
       -« En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el Profeta: 6
       "Y tú, Belén, tierra de Judea,
       no eres ni mucho menos la última
       de las ciudades de Judea,
       pues de ti saldrá un jefe
       que será el pastor de mi pueblo Israel" ».
       7 Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, 8 y los mandó a Belén, diciéndoles:
       - "Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo".
       9 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.
      10 Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. 11 Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y, cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
       12 Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.
                         
        COMENTARIO
 
        Notemos, en primer lugar, que Mateo insiste en el hecho de que Jesús nació en Belén de Judá (Mt 2,1.5.6.7). Para entender esta insistencia conviene saber que, en la cultura en la que vivían él y sus destinatarios, el lugar de origen definía en cierto modo a las personas. Los pueblos y ciudades, como las familias, eran los depositarios del honor acumulado por sus habitantes ilustres en el pasado, y esta herencia pasaba a los que nacían en ellos. Ahora bien, sobre el lugar de origen de Jesús había diversas opiniones. Algunos pensaban que había nacido en Nazaret y esto era un obstáculo para reconocerle como Mesías: ¿Acaso va a venir el Mesías de Galilea? ¿No afirma la Escritura que el Mesías tiene que ser de la familia de David y de su mismo pueblo, de Belén? (Jn 7,41-42. Véase también Jn 1,45-46). Mateo quiere aclarar que Jesús ha nacido en Belén, la patria de David. De este modo muestra que Jesús hereda el honor acumulado en la familia de David, no sólo porque es descendiente suyo, sino porque ha nacido en su mismo pueblo. Belén era, además, el lugar en el que, según las Escrituras, debía nacer el Mesías (Miq 5,1.3; 2 Sm 5,2).
        En el relato aparecen también otros elementos que refuerzan esta presentación de Jesús. Según la creencia popular, el nacimiento de un personaje importante iba unido a la aparición de una nueva estrella. También la tradición judía anunciaba al Mesías como la estrella que surge de Jacob (Nm 24,17). Además, según las profecías del Antiguo Testamento, los pueblos paganos habrían de rendir homenaje al Mesías (Is 49,23; 60,6; Sal 72,10-15). Todo contribuye a presentar a Jesús como el Mesías enviado a Israel. No olvidemos que Mateo se dirige a los cristianos de su comunidad y quiere darles argumentos para rebatir a quienes negaban que Jesús era el Mesías.
        Además de completar la presentación de Jesús, este relato recoge de forma paradigmática dos actitudes que luego se repiten a lo largo de todo el evangelio: su pueblo rechaza a Jesús, pero los magos de oriente, que son paganos, le adoran. Mientras que Herodes y Jerusalén se turban ante la noticia del nacimiento de Jesús y planean su muerte, los paganos experimentan una gran alegría y le reconocen como el rey de los judíos.

Comentario al Nuevo Testamento
Casa de la Biblia
                         
  3.- RESUENA LA PALABRA
 
  • Epifanía es la fiesta de la LUZ, la manifestación de la luz divina a todos los pueblos.
    • "Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo" (v.2.). De esta estrella habían hablado los profetas:
      • "De Jacob avanza una estrella" (Nm. 24, 17).
      • "Nos visitará una luz que nace de lo alto" (Lc 1, 78).
      • "Sobre  nosotros se alzará  una luz victoriosa que trae  la salvación"  (Mal 3, 20).
    • Los hombres buscamos en las alturas, entre nobles (v.2.), pero el "signo" se detiene en un nuevo "lugar santo" en el hogar de María y José, en Belén, "donde estaba el niño" (v.9). En este momento se unen "signo" y "realidad significada", la realidad no es espectacular.
      • Un niño normal, pobre, modesto....
      • Una casa cualquiera, común, insignificante....
      • "Vieron al niño con María, su madre" (v.11).
    • El signo grandioso de luz remite a una realidad pequeña, normal, cotidiana...; "ellos cayendo de rodillas lo adoraron" (v.11).
      • Hicieron el paso del signo a la fe...
      • La fe nos permite penetrar las apariencias y por consiguiente adorar ahí, en lo cotidiano y en lo pequeño, a Dios.
      • La fe permite contemplar la gloria, la grandeza, que se encierra en lo pequeño, humilde y sencillo.
      • La pequeñez no es un límite, es donde se contiene el amor más apasionado y gratuito: "ellos, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra" (v.11).
    • La epifanía nos reta a buscar la luz que se nos entrega en la pequeñez, en lo cotidiano, en lo sencillo, preñados de amor...; ahí nos espera Dios, ahí estamos invitados a abrir nuestros tesoros de amor, de ternura y generosidad para ponerlos a los pies de aquellos en quienes Dios nos espera.
      • ¿Hemos de emprender este camino?
 
                         
        MEDITACIÓN, ORACIÓN DE QUIETUD
        Mantras
   
  • " Lléname de alegría "
  • " Señor, que vea tu luz "
  • " Tú eres el camino "
 
                         
        PARA LA REFLEXIÓN Y VIVENCIA
  • ¿Dónde hemos de buscar hoy las luces y las estrellas?
    • ¿En la fama, los honores y los títulos?
    • ¿Hacia dónde hemos de dirigir nuestras miradas?
    • ¿En quiénes se puede manifestar, hoy, la luz divina?
    • ¿En quiénes atisbamos un rayo de luz y de claridad?
 
  • ¿A quiénes rendimos honores y pleitesía?
    • ¿Buscamos los signos en que Dios se nos manifiesta?
    • ¿Escrutamos los signos de los tiempos?
    • ¿Vivimos la dialéctica de la luz en lo pequeño?
 
                         
  4.- PARA EL DIÁLOGO Y LA EXPERIENCIA
  • Partimos del siguiente texto:

    "Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y, cayendo de rodillas lo adoraron" (Mt 2, 10-11).

  • ¿por qué habían perdido la estrella?
  • ¿con quién se pusieron a dialogar?
  • ¿en qué lugares erróneos anduvieron buscando?
  • ¿de quién o quiénes recabaron información?
  • ¿qué espacio sagrado se nos revela en el texto?
  • ¿qué templos de Dios se nos entregan en el texto?
  • ¿qué SIGNIFICADOS encierra este texto para nosotros?
 
 

Terminamos orando juntos el Salmo 71 del Diurnal

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre
y quebrante al explotador.

Que dure tanto como el sol,
como la luna, de edad en edad;
que baje como lluvia sobre el césped,
como llovizna que empapa la tierra.

Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.

Que en su presencia se inclinen sus rivales;
que sus enemigos muerdan el polvo;
que los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributo.

Que los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
que se postren ante él todos los reyes,
y que todos los pueblos le sirvan.

                       


VOLVER