DOMINGO DE RESURRECCIÓN
(Ciclo C)

Andrés Huertas

Instituto Secular Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote


 

  1.- RESUCITA CON CRISTO

        " ...Vosotros conocéis lo que sucedió...; Dios lo resucitó al tercer día... " (Hch 10, 34. 37-43).
        " ...Ya que  habéis resucitado  con Cristo ... aspirad a los bienes de  allá arriba..."    (Col 3, 1-4).

  Cirio pascual y pila bautismal
        SÍMBOLOS
    • Cirio Pascual.
    • Cruz florida.
    • Pila bautismal.
  2.- PALABRA
(Jn 20, 1-9) María Magdalena, Pedro y Juan buscan a Jesús entre los muertos. El sepulcro vacío es testigo de la resurrección, pero los verdaderos testigos y creyentes son María, Pedro y Juan.

Lectura del santo evangelio según san Juan (Jn 20, 1-9)

       1 El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
       2 Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien quería Jesús, y les dijo:
       - "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto".
       3 Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. 4 Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, 5 asomándose, vio las vendas en el suelo, pero no entró.
       6 Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: 7 vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte.
       8 Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
       9 Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

                         
        COMENTARIO
 

        20, 1-9 El sepulcro vacío. Las dos formas primeras de expresar la fe en la resurrección fueron las apariciones y el sepulcro vacío. El presente relato (Jn 20, 1-18) las ha sintetizado en estas dos historias, que ahora se hallan entremezcladas, pero que, originariamente, fueron independientes. Con ellas se pretende enseñar que el sepulcro vacío, al que hay que añadir el estado en el que se encontraban las vendas y el sudario, apunta a la resurrección de Jesús. Queda excluido el robo de su cadáver. Un ladrón no hubiese dejado las cosas tan ordenadas. Para el discípulo ideal, representado en aquel al que amaba Jesús, son pruebas suficientemente indicativas de la resurrección. Únicamente de él se dice que vio y creyó. Precisamente por eso se afirma que llegó antes que Pedro al sepulcro: se dio cuenta de lo que aquello significaba y le vino a la memoria que así lo habían anunciado las Escrituras. El sepulcro vacío fue para él, y únicamente para él, un "signo". Estamos, una vez más, dentro de la mentalidad y de la filosofía joánicas.


Comentario al Nuevo Testamento
Felipe Fernández Ramos
Casa de la Biblia
                         
  3.- RESUENA LA PALABRA
 
  • De los tres corredores hacia el sepulcro sólo uno hace la lectura del "signo", el sepulcro vacío es signo = "señal" = "indicador" de dónde hemos de buscar. Juan "entiende la Escritura" (v.9), "que él había de resucitar de entre los muertos" (v.9). A partir de este "entendimiento" se gira hacia los demás, hacia la realidad de la vida y comienza en él el proceso..., también en ti:
    • Si vives apagado, acércate a la Luz de Cristo y te encenderá.
    • Cuando estés triste, acércate al Amigo y te consolará.
    • Si te experimentas débil, acércate al Vencedor y te confortará.
    • Cuando no estés en armonía, acércate a la Belleza y resplandecerás.
    • Al experimentarte indigno, acércate al Redentor y te santificará.
 
 
  • Busca un cambio en ti:
    • A través de la Palabra, en silencio, ahóndala en el corazón.
    • Busca a los hermanos, únete a ellos y encontrarás la Paz del Resucitado.
    • Penetra el sentido de los Sacramentos, la presencia de Cristo en sus dones.
    • Acércate a los alejados, escucha, dialoga, sírveles si son menesterosos y Cristo te encontrará.
 
  • La resurrección es una semilla de vida que hemos de sembrar, cultivar y vivir ahora mostrando al Resucitado.
 
¡FELIZ Y GOZOSA PASCUA!
 
                         
        MEDITACIÓN, ORACIÓN DE QUIETUD
        Mantras
   
  • ¡ Alegría y Paz!
  • ¡ Señor mío y Dios mío !
  • ¡ Señor, que vea !
 
                         
        PARA LA REFLEXIÓN Y VIVENCIA
  • ¿Vives en tu existencia la búsqueda del Resucitado?
    • ¿Cómo, en quiénes, con qué insistencia?
    • ¿Qué estados de ánimo cultivas?
    • ¿Qué palabras son las más frecuentes en tus diálogos?
 
  • En tu lectura de la existencia, ¿vas más allá de la apariencia?
    • ¿Ahondas en lo que significa cada persona?
    • ¿Penetras lo que te aporta y despierta cada realidad?
    • ¿Vives hondamente, con intensidad?
 
                         
  4.- PARA EL DIÁLOGO Y LA EXPERIENCIA
  • Podemos partir del siguiente texto:

            "... entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que había de resucitar de entre los muertos". (Jn 20, 8-9).

  • ¿Qué importancia tiene caminar juntos en la búsqueda?
  • ¿Qué diferencia hay entre la reacción de Pedro y la reacción de Juan, frente a la ausencia del cuerpo?
  • ¿Qué papel juega en este texto la Escritura?
    • Comentar Os 6, 1-2 :
              "Venid, volvamos al Señor;
              él ha desgarrado y él nos curará;
              el ha herido y él vendará
              nuestras heridas

              En dos días nos devolverá la vida,
              al tercero nos levantará,
              y viviremos en su presencia".
 
 

Se puede terminar orando la Secuencia del domingo de Pascua

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima propicia de la Pascua.
Cordero sin pecado que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte en singular batalla
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.

¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?
A mi Señor glorioso, la tumba abandonada,
los ángeles testigos, sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea, allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos la gloria de la Pascua.
Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia
que estás resucitado; la muerte en ti no manda.
Rey vencedor, apiádate de la miseria humana
y da a tus fieles parte en tu victoria sana.

Amén. Aleluya.

                       


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