TIEMPO DE ADVIENTO
IV DOMINGO (Ciclo C)

Andrés Huertas

Instituto Secular Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote



  1.- "HEME AQUÍ"

  " ... tu, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel ... " (Miq5, 1-4).
  " ... Aquí estoy, Dios, para hacer tu voluntad ... " (Heb 10, 5-10).

        SÍMBOLOS
cuna vacía
    • Corona de Adviento
    • Cuna vacía
    • Paquetes de arroz, garbanzos ....
  2.- PALABRA

(Lc 1, 39-45). El encuentro de dos madres que esperan el nacimiento de sus hijos se convierte en acontecimiento feliz "por haber creído" (v.45).

Lectura del santo evangelio según san Lucas (Lc 1, 39-45)

        39 En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; 40 entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
        41 En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y 42 dijo a voz en grito:
        - "¡Bentida tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
        43 ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? 44 En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 45 Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá".

                       
        COMENTARIO
 

        1,39-56 Encuentro de María con Isabel. Puesto que María ha aceptado la palabra de Dios con fe profunda, como reconoce Isabel (Lc 1, 45), demuestra su fe a través de la caridad y va a visitar a su parienta. María aparece como la creyente cuya fe contrasta con la desconfianza de Zacarías (Lc 1, 20). Este encuentro de las dos madres es en realidad el encuentro de los dos hijos. Juan inaugura su misión anunciando por boca de su madre el señorío de Jesús (Lc 1, 43), manifestación de su mesianismo y de su profunda relación con Dios (Lc 2, 11). El título de Señor nació de la comunidad que había experimentado el encuentro con el resucitado (Hch 2, 36). Pero en este relato Jesús es llamado así, incluso antes de su nacimiento. Una prueba más de que estos acontecimientos son interpretados desde la fe de la Iglesia primitiva.

El mensaje del Nuevo Testamento
Luis F. García-Viana
Casa de la Biblia
                       
  3.- RESUENA LA PALABRA
 
  • Tres luces se nos destacan de esta página del Evangelio de Lucas: el camino, el encuentro y la alabanza.

    • "María se puso en camino y fue aprisa a la montaña" (v.39). Ya en el seno materno Jesús está en camino, una actitud básica para el creyente; como dirá von Balthasar "la Iglesia debe llevar, como María, aquello por lo que se deja llevar".
      Madre e hijo en itinerancia amorosa hacia las criaturas que van a reconocerle y proclamarle "Señor" antes de nacer (v.43).

    • "En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre" (v.41). Dos encuentros, dos esperas creyentes, una el final de la antigua ley -Isabel- y Juan como último profeta del Antiguo Testamento; la otra -María- la mujer nueva, la creyente (v.45), la portadora de la salvación, la que contagia el Espíritu, "en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre" (v.44). Dios consagra, salva a través de un simple saludo, a través de la proximidad y de la palabra de otro ... La alegría de Juan en el vientre de su madre nos indica que los tiempos mesiánicos están presentes, están "llegando".

    • "Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá" (v.45). Esta es la mejor alabanza de María, la creyente, la que se fía de Otro, se pone al servicio de Otro, se deja llevar por Otro. María es la mujer que cree, no la que sabe, la que verifica, la que cuestiona; es un ser humano extraordinariamente confiado en Dios. María es alabada en su fe y por su fe; es la imagen de la nueva humanidad, de la Iglesia confiada en la palabra de su Señor.
 
                       
        MEDITACIÓN, ORACIÓN DE QUIETUD
        Mantras
   
  • " Ven pronto, Señor "
  • - ¿Quién soy yo?
  • - " Dichosa tú "
 
                       
        PARA LA REFLEXIÓN Y VIVENCIA
  • ¿Cómo tengo yo planteadas las esperanzas de mi existencia?
    • ¿Tengo una actitud abierta, itinerante, en camino?
    • ¿Qué acciones concretas o actitudes concretas la expresan?
    • ¿Hacia quienes se dirige mi itinerancia?
 
  • ¿Quiénes son mis interlocutores en el "encuentro" o "encuentros" que me salvan?
    • ¿Son de mi vida cotidiana, de mi entorno, de fuera, extraños... ?
    • ¿Cómo se especifica para mí el mensaje de la salvación?: en palabras, hechos, actitudes ...
 
  • ¿Soy agradecido en la salvación cotidiana?
                       
  4.- PARA EL DIÁLOGO Y LA EXPERIENCIA
  • Podemos partir de la frase siguiente del texto de San Lucas:

    "¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?" (v.43).

  • ¿Nos visita, hoy, el Señor a nosotros?
    Dialoguemos sobre sus "formas de presencia" en la vida creyente y en la vida eclesial:
    • ¿Qué presencias se potencian más?
    • ¿Qué presencias se debilitan hoy?
    • ¿Qué presencias deberíamos cuidar?
 
  • Cabría distinguir entre "presencia sacramental", "presencia real" y "presencia existencial".
    • Formas en nuestra sociedad.
 

Terminamos orando juntos el cántico de Isaías 12, 1-6 del Diurnal

Te doy gracias, Señor,
porque estabas airado contra mí,
pero ha cesado tu ira
y me has consolado.

Él es mi Dios y Salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación.

Aquel día diréis:
«Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso.

Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
“Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel.”»

                     


VOLVER